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ORÍGENES, DEFINICIÓN Y NATURALEZA

La Mediación es un Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos, que respeta durante todo el proceso la voluntariedad y confidencialidad de las personas y que devuelve a las partes enfrentadas la capacidad para encontrar por ellas mismas una solución a sus diferencias con ayuda de un 3º imparcial y neutral, facilitador de un modelo de comunicación con el que a través de la negociación, fluyen las emociones y el mensaje, dando respuesta a intereses comunes gracias al logro de acuerdos duraderos en el tiempo logrado por las partes implicadas.

 

EL OBJETIVO ES RESOLVER EL CONFLICTO FUERA DEL ÁMBITO JUDICIAL

 

Numerosos autores confirman la idea de que el conflicto es la manifestación de la evolución natural que sufren las personas, y que se refleja en sus relaciones con diferencias y enfrentamiento de posiciones e intereses contrapuestos. En esta base, el conflicto es positivo y controlado desde un primer momento por las partes afectadas. Cuando el conflicto no se controla debido a diferentes factores o elementos, es cuando se hace necesaria la intervención de un tercero para ayudar a encontrar una solución.

Esa ayuda puede venir por la vía judicial, de la conciliación o el arbitraje, sistemas públicos donde todo el proceso y la solución queda en manos de esa 3º parte, y que los implicados están obligados a cumplir les guste o no, provocando en la mayoría de las ocasiones una ruptura total e irreconciliable de las relaciones.

Sin embargo en la Mediación, las partes enfrentadas deciden de forma TOTALMENTE VOLUNTARIA iniciar el proceso negociador, mantienen en todo momento el control del mismo y la 3º parte de forma totalmente  neutral e imparcial, y respetando en todo momento la confidencialidad, les guía en su comunicación, les ayuda a eliminar tensiones, a implicarse directamente y a que propongan soluciones, lo que facilita que los acuerdos sean duraderos en el tiempo y se restauren las relaciones (y en muchas ocasiones también el daño producido), PORQUE ELLOS MISMOS LO HAN QUERIDO Y LO HAN DECIDIDO ASÍ.

 

REGULACIÓN

La Mediación es un proceso regulado:

  • A nivel europeo:
    1. Recomendación nºR(98)1 sobre Mediación familiar, aprobada por el Comité de Ministros del Consejo de Europa el 21/01/1998. (Fuente: Corte de Mediación www.cortedemediacion.com)
    2. Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 21/05/2008. Incorporada al Derecho español a través de la ley 5/2012 de 6 de julio de mediación en asuntos civiles y mercantiles (texto consolidado).
  • A nivel estatal:
    1. Ley 5/20012 de 6 de julio de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Texto consolidado.
    2. Real Decreto 980/2013 de 13 de diciembre, por el que se desarrollan determinados aspectos de la ley 5/2012 de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles.
  • En Andalucía la regulación la encontramos en:
    1. Ley 1/2009 de 2 de abril, reguladora de la Mediación Familiar en la Comunidad Autónoma de Andalucía.

 

EL/LA MEDIADOR/A

Es un profesional con preparación específica según la indicada ley 5/2012 de 6 de julio y el RD 980/2013 de 13 de diciembre, que puede inscribirse en el Registro de Mediadores del Ministerio de Justicia o comunidad autónoma que corresponda y guiado por un estatuto o código deontológico,

 

LAS VENTAJAS DE LA MEDIACIÓN 

  • Voluntariedad de las partes interesadas que se mantiene durante todo el proceso.
  • Agilidad del proceso por su corta duración en el tiempo (de 1 a 3 meses).
  • Descongestión de los sistemas judiciales en nº de casos, duración y costes.
  • Acuerdos duraderos en el tiempo por la implicación de las partes en su elaboración.
  • Económico, ya que reducen considerablemente los gastos.
  • Menor carga emocional, ya que permite que fluyan emociones de forma controlada y libera tensiones que favorece la comunicación y con ello la implicación y participación para que las partes generen acuerdos.
  • Confidencialidad.
  • Favorece la comunicación positiva.
  • Favorece la convivencia pacífica.
  • Todos ganan, nadie pierde.
  • Flexible, porque se adapta a diferentes ámbitos donde se puede desarrollar el proceso.

 

Vivimos actualmente en una sociedad donde el conflicto se ha vinculado a connotaciones negativas que rompen las relaciones provocando consecuencias que, aunque parezca lo contrario, son negativas incluso para quien cree ganar.

Evidentemente, no todo es mediable, pero tampoco todo debe ser “juiciable”. Es decir, no todo debe pasar a manos de un sistema que para reponer un derecho, tiene que romper el derecho de otro. Está en la voluntad de la persona decidir qué hacer. Pienso que, en la medida en que aceptamos dónde está nuestros límites, somos capaces de reconocer que hay otra forma de cubrir nuestras necesidades y tener mejor calidad de vida, que favorece evitar el conflicto y ayuda a relacionarnos y comunicarnos de manera más pacífica.

El Ser Humano, las personas, somos animales complejos, porque a las funciones vitales sumamos las sociales, contaminadas ambas por multitud de intereses que provocan discrepancias en la forma que tenemos de interpretar nuestras necesidades, de cómo las satisfacemos, y de cómo nos relacionamos para lograr lo que cada uno consideramos CALIDAD DE VIDA. Este concepto, evolucionado, es lo que hace que nazca el Derecho. Y esto provoca dos enfoques: que el derecho de uno prime sobre el de otro, o bien tratar de llegar a un acuerdo negociado donde los dos estén satisfechos.

Se me ocurre que…la Mediación nos conecta con una forma ancestral de resolver discrepancias, y de recuperar una tradición que facilita la evolución y el crecimiento natural de las personas y de la sociedad, y devuelve la confianza en nuestra capacidad de crear soluciones diferentes para situaciones que van cambiando con el tiempo.